Los gatos son excelente mascotas y tienen algunas facilidades en su cuidado, uno de ellos es que ellos se acicalan muy bien, de hecho dedican mucho tiempo a este trabajo, así que la fama que tienen de ser muy aseados no se la ganaron de gratis, ver a un gato en su proceso de acicalamiento, por lo tanto, no resulta complicado, vemos como con su lengua se limpian el cuerpo y cómo se limpian su carita con la ayuda de las patas delanteras,  pero no está demás darles una ayuda, así que daremos unas pautas de Cómo acicalar un gato, pues podemos complementar su trabajo, básicamente consistirá en un apropiado cepillado.

Así, el acicalamiento se vuelve para el gato un ritual muy importante, lo cual lo tiene que hacer diariamente; la mayoría de veces lo realiza una vez termina de comer; a los mininos siempre les encanta sentirse totalmente limpios, por lo que si sienten algo extraño en su pelaje, tratarán inmediatamente de quitárselo y de limpiárselo; esta práctica es tan importante en un gato, que por medio de ella podemos darnos cuenta cómo se encuentra nuestro minino y si hay algún tipo de problema, ya sea emocional o físico con él.

Debido a todo lo anterior, los gatos mantienen el pelo bastante bonito y brillante y si no es así, hay que ponerles atención para saber qué es lo qué está pasando; por todo esto mismo, no se hace necesario bañar al gato.

¿Que necesitas para acicalar un gato?

  • Cepillo para gatos
  • Talco
  • Maquinilla para mascotas

Instrucciones para acicalar un gato

  1. Es bueno acostumbrarlos a su cepillado desde que son cachorros, lo irán aceptando e incluso les irá agradando bastante esta práctica; aparte de que se pueden sentir mimados, estamos ayudando en su acicalamiento.
  2. El cepillado es excelente para crear bonitos lazos entre el dueño y la mascota, sobre todo porque, como ya mencionamos antes, se trata de que sea un momento placentero para el gato, y puedes combinarlo con unas caricias.
  3. Si ves que tu gato es más reacio para dejarse peinar, puedes darle alguna golosina como premio después de que lo hayas peinado, así se irá dando cuenta de que es algo bueno.
  4. Cuando cepilles no te limites sólo a eso, es bueno que le des una buena revisada y mires su piel para descubrir si de pronto tiene alguna lesión o parásitos, así mismo mírale sus uñas, sus dientes y sus ojos.
  5. Es posible que el gato no alcance bien a limpiarse por sí mismo sus orejas y sus ojos, así que ayúdale con esta parte; para eso es muy importante que tu veterinario te diga con qué producto lo puedes hacer, dependerá mucho de la raza del gato, no es lo mismo un persa que un siamés por ejemplo. En caso de que no se te haga posible adquirir lo recomendado en el momento, simplemente toma una gasa y humedécela, no utilices hisopos (copitos) pues podrías causarles daño.
  6. El cepillado es muy importante porque por un lado evitarás que tu gato, después de su rutina de acicalamiento, se atragante con bolas de pelo o incluso que lleguen a su estómago produciéndole así daños gastrointestinales, muchas veces provocándole vómito y por otra parte, esto ayuda a que el gato no suelte tanto pelo por toda la casa; recuerda que eso es pelo que está muerto y por eso debe quitarse.
  7. Pídele consejo a tu veterinario de cuál es el cepillo más apropiado para tu gato, pues dependerá mucho del tipo de pelo que tenga.
  8. Si ves que a tu minino se le ha enredado el pelo, puedes tomar un poco de talco y espolvoréalo por encima, hacerlo te ayudará a desenredarlo más fácil, si no lo logras y ves que debes cortar el pelo, hazlo con una máquina especializada para mascotas, nunca con una tijeras para que evites hacerle daño, aunque lo más recomendable sería que acudas con él al veterinario.
    Cómo acicalar un gato

Consejos para acicalar un gato

  • Recuerda que hay gatos de pelo corto y de pelo largo, y según esto,  así mismo, debe ser su cepillado, si tu minino pertenece a la primera categoría, solo debes cepillarlo una vez por semana, pero si por el contrario pertenece a la segunda, debes hacerlo si es necesario a diario.
  • Recuerda que dijimos que generalmente esta rutina es agradable para tu gato, pero los mininos son bastante temperamentales, así que si ves que tu gato te empieza a golpear con su cola quiere decir que ya no quiere más, que debes acabar.
  • Supervisa el acicalado de tu gato, pues cuando  veas que ya no lo hace de la manera correcta y que deja su proceso empezado o también cuando empieza a hacerlo más de la cuenta, con obsesión, es porque algo no anda bien y claramente hay que programar una visita a su veterinario.
  • Los gatos más ancianos van perdiendo su agilidad y por lo tanto les queda más difícil llegar a todas sus partes por lo que habrá que ayudarles más, lo mismo pasa con los que están enfermos u obesos.
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