Si tienes un erizo o quieres tener uno, debes saber cómo cuidar un erizo. En este artículo te contamos todo lo necesario para que tengas un erizo feliz.

¿Qué es un erizo de tierra?

Cuando hablamos de tener un erizo de mascota, nos estamos refiriendo exactamente a la raza llamada comúnmente erizo de tierra. Como puedes imaginar, existen otras muchas variantes de los erizos. Pero, en este artículo, nos vamos a centrar en la del erizo de tierra.

Los erizos son una especie de mamíferos que tienen la peculiaridad de tener todo el cuerpo cubierto de púas.  Aunque no es un dato que se suela saber, los erizos son especies principalmente nocturnas. Es decir, que desarrolla sus vidas normalmente por la noche. Aún así, según que subespecie, pueden estar más o menos activos durante el día. Suelen dormir la mayor parte del día, cuando están en su hábitat natural, en hoyos dentro de la tierra o en la hierba.

Los erizos se comunican con una amplia cantidad de sonidos y gruñidos. Además, son extremadamente sensibles a los ruidos y a los movimientos bruscos. Cuando esto pasa, se hacen una bola con las púas hacia fuera para protegerse de posibles atacantes.

¿Cómo cuidar un erizo?

Antes de explicar cuáles son los cuidados necesarios para mantener un erizo en casa, es necesario saber algo: no en todos los países es legal tener un erizo como mascota. Por esta razón, debes asegurarte que donde vives puedes tener un erizo en tu casa sin ninguna penalización legal.

Infórmate en internet o acude a alguna organización especializada en animales exóticos. Cuando te confirmen que es legal poseer un erizo en casa, pregunta si debes rellenar alguna solicitud o algo por el estilo.

Cómo cuidar un erizo

Una vez estén cubiertas todas las transacciones legales, asegúrate de encontrar un buen criador de erizos. No te fíes demasiado de los que anuncian por internet e infórmate lo máximo posible. Además, si tu erizo ha tenido un buen cuidador, tienes mayor seguridad en cuanto al estado de su salud. Y, otro aspecto importante, si ha tenido buenos cuidados es menos probable que te encuentres con un erizo enfermo o agresivo.

Instrucciones para cuidar un erizo

  1. Casa. El primer paso que hay que dar es encontrar una buena estancia para nuestro erizo. Lo más recomendable es que viva en una jaula. Los erizos son animales bastante activos y les gusta merodear a investigar su entorno. Por esta razón, lo mejor que puedes hacer es comprar una jaula bien grande donde pueda estar cómodo y vagar libremente. Según los expertos, el territorio que utiliza un erizo de tierra en su hábitat natural suele estar entre los 200 y 300 metros de diámetro. Ten esto en cuenta a la hora de elegir su casa. Puedes hablar con el dependiente para que te aconseje la mejor para tu animal de compañía. Tienes que tener en cuenta que los erizos trepan mucho, por lo que el techo debe estar totalmente cubierto. Vigila también que la jaula tenga buena ventilación. Otro aspecto de la jaula a tener en cuenta es que el suelo debe ser liso, ya que si es de rejas, se le quedarán las patitas atrapadas. Puedes recubrir el suelo con virutas de madera para que tu erizo esté feliz. Por último, amuebla bien la jaula. Pon juguetes, comederos y bebederos. Cuantas más actividades pueda hacer dentro de la jaula, mucho mejor.
  2. Temperatura. La temperatura de la jaula debe estar siempre entre 22º y 27º para que tu erizo se encuentre bien. Si hace más frío, podría entrar en hibernación y morir. Y si, en cambio, hace más calor, podría estresarse y sufrir mucho.
  3. Alimentación. Los erizos son animales insectívoros, es decir, que su dieta se compone principalmente de la ingesta de insectos. Como no es posible mantener esta dieta cuando se encuentra en un hogar humano, debemos darle variados alimentos para que siga teniendo todos los nutrientes necesarios para su supervivencia. Si tienes suerte de encontrar pienso específico para erizos, dale eso. Si no lo has podido encontrar o resulta demasiado caro, existen otras opciones. Aunque resulte extraño, la comida para perros y, en concreto, las croquetas especiales para gatos sirven perfectamente como alimentación. Lo malo es que tienen un contenido muy pobre en fibra, por lo que habrá que dársela mediante otras comidas. Debes completar su dieta con frutas y verduras frescas, huevo y pollo. Además, si puedes, dale lombrices y gusanos de la harina. Pero ten cuidado, no le des alimento en exceso. Estos animales tienden a ponerse gordos con facilidad.
  4. Agua. A parte de la comida, en la jaula de tu erizo debe haber un dispensador de agua. Tienes que asegurarte de que tu erizo sabe como beber de el dispensador. Si no sabe, entrénalo para que aprenda. Si no quieres molestarte en que lo aprenda, siempre puedes poner un recipiente lleno de agua para que beba. Pero debe ser lo suficientemente pesado como para que no se vuelque. Tanto si eliges una forma como otra, debes cambiar el agua a diario. Y ésta debe ser fresca y limpia.
  5. Ambiente. Como hemos comentado antes, es importante que tu erizo viva en un lugar tranquilo. Aleja la jaula de todas las fuentes de ruido que haya por tu casa. También debes tener en cuenta que, al ser animales nocturnos, no suelen estar acostumbrados a una luz intensa. Por eso, colócalo en un lugar donde no le de en exceso la luz, tanto solar como artificial. Tampoco lo dejes a oscuras.
  6. Ejercicio. También hemos dicho antes que es importante que los erizos mantengan una alta actividad. Cuantos más juguetes tenga a su disposición, mejor para ellos. Los juguetes debes ser lo suficientemente grandes para que no se los puedan tragar. Lo ideal es que puedan morder, tocar, olfatear, rozar con el hocico, volcar y empujar los juguetes. Puedes darle pelotas de goma, figuritas (no muy pequeñas), trozos de cartón, objetos que suenen como campanas y todo lo que se ocurra que el erizo pueda manejar.
  7. Contacto. Los erizos son animales sociales, por lo que el contacto les gustará mucho. Coge a tu erizo con frecuencia, acarícialo y juega con él. Los expertos aconsejan que estés con él al menos unos 30 o 40 minutos al día. Sobretodo las primeras veces, cuando aún no te conozca ni te tenga confianza, acércate despacio a él. Cógelo despacio y con tranquilidad por la parte de abajo. Después agárralo con las dos manos y tenlo cerca de ti. Debes estar un rato así, sobretodo al principio, para que se haga a ti. Juega con él todo lo que quieras.
  8. Limpieza. Debes limpiar el comedero diariamente y el recipiente de agua también. Esto se hace para que no se acumule suciedad que luego pueda perjudicar a tu animal. Si le has puesto una rueda para que gire, también deberás limpiarla. El suelo bastará que lo cambies una vez a la semana. Pero no lo dejes pasar, ya que se irán acumulando sus desechos. También debes lavar a tu erizo con regularidad. Para lavarlo, saca al erizo de la jaula y mételo en un recipiente con agua tibia. Ten en cuenta que el agua no puede tocarle la nariz ni los oídos. En el agua puedes echar un limpiador de perros, pero que sea suave. Coge un cepillo y límpiale las espinas y las patas. Cuando acabes, sácalo del agua y sécalo con una toalla de forma suave. No le frotes con brusquedad. Hasta que no esté bien seco no vuelvas a ponerlo en la jaula. Otro aspecto de su limpieza que debes tener en cuenta son las uñas. Cuando veas que las tiene muy largas, córtalas. Para hacerlo, agarra con una mano la pata y ves cortando las uñas una a una con una tijera pequeña. Ten cuidado de no cortarlas en exceso.
  9. Muda de espinas. Si ves que se le caen las espinas, no te preocupes, es normal. Ocurre entre las 6 y 8 primeras semanas. Simplemente deja que pase y ya está.

Esperamos que este artículo os haya sido de gran ayuda.

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