Los gatitos suelen ser buenos animales domésticos, dan compañía y suelen ser bastante independientes, por lo que no tendrás que andar detrás de ellos todo el tiempo. Pero debes tener cuidado, que sean bastante independiente no significa que no requieran de ciertos cuidado y cariño.

Al contrario que los perros, los gatos suelen ser más traicioneros que los perros si no se les cumple con sus necesidades básicas y se le da sus dosis de cariño.

Si deseas saber cómo cuidar gatitos sigue leyendo el siguiente artículo de doncomos.com donde vamos a darte todas las claves que necesitas para cuidar a la perfección de tu gatito y que así crezca sano y fuerte.

Cuidar de una gata a punto de parir y sus gatitos

En el caso de que tu gata esté a punto de parir y te preocupa cuidar de los próximos gatitos, entonces estos consejos son para ti.

En primer lugar debes prepararle un lugar cómodo para la mamá donde podrá descansar y más adelante parir. A medida que se acerca el día del parto las gatas pasarán más tiempo tumbadas descansando, perdiendo un poco de su típica energía y movilidad.

Este lugar puede ser una camita para gatos, o una caja de cartón, una casita para gatos, etc, lo que creas más conveniente, lo importante es que sea cómoda, y que tu gata pueda tumbarse y relajarse, por eso es mucho mejor que pongas alguna manta o toalla en el fondo para que la gata pueda echarse sobre ella. En general debe ser un lugar que le proporcione cobijo y seguridad, ya que es lo que la gata buscará debido a su instinto de protección.

No te preocupes si tu gata rechaza el lugar que le has preparado y se acurruca en otro sitio, como bajo la cama o bajo el sofá, como os comentaba, solo andan buscando un lugar que sea muy seguro para sus crías.

Si ves que ha llegado el momento del parto, debes dejar a la mamá gata parir tranquila, ellas por naturaleza saben qué deben hacer, si la interrumpes o te acercas podrías estresarla. Pero debes echarle un vistazo de vez en cuando desde lejos para comprobar que el parto va bien y sin complicaciones.

Deja a la mamá gata con sus crías durante 4 o 5 días sin molestarlos. Da igual dónde haya parido, es necesario que la mamá establezca una conexión fuerte con sus gatitos. Si le metemos mano para acariciarlos, cogerlo, o si queremos cambiarlos de lugar, podría provocar un rechazo fuerte de la mamá hacia los gatitos.

Si realmente es necesario que los cambies de lugar podrías hacerlo a partir del quinto día y si crees que el vínculo se ha establecido a la perfección.

A lo largo de las primeras semanas de vida de los gatitos, sobre todo las dos primeras, la mamá no querrá alejare por mucho tiempo de sus gatitos, así que lo más recomendable es que le pongas los cuencos de la comida y del agua lo más cerca posible, y si puedes también ponle cerca la caja con la arena para gatos, así la mamá podrá cubrir sus necesidades a la vez que mantiene vigilado a los gatitos.

Si tuviese que ir por ejemplo a otra habitación para beber agua o para orinar y no oyese a sus gatitos, podría provocarle estrés y ansiedad. Además algunas mamás gatas dejarían de levantarse a comer o beber agua con tal de no dejar solos a sus crías para buscar comida, y es muy importante que estas estén nutridas para que sigan produciendo leche.

Siempre es importante alimentar bien a nuestro gato, pero en especial durante este momento en el que la mamá necesitará de muchos más nutrientes para producir buena leche para los gatitos. Podrías darle una parte de comida para gatos jóvenes, así le transmitirá los nutrientes a sus crías.

En cuanto a limpieza, también debes intentar mantenerte al margen lo máximo posible, pues la mamá por naturaleza intentará mantener el lugar lo más limpio posible, además los gatitos que acaban de nacer no defecan ni orinan por su cuenta, la mamá debe estimular la excreción lamiéndoles el trasero antes y después, así puede mantener toda la zona limpia.

En el caso de que el lugar esté muy sucio y necesites cambiar alguna cobija procura hacerlo cuando la madre salga a usar la caja de arena.

Debes comprobar que inmediatamente después del parto, los gatitos empiecen a lactar. Verás cómo los gatitos pasarán todo el tiempo durmiendo, despertándose cada dos o tres horas para lactar. Si ves que el grupo echa a un lado a alguna cría y no la deja comer siempre puedes alimentarla tú artificialmente con la ayuda de un biberón especial para crías de gatos.

Una vez que los gatitos se desteten puedes esterilizar a la madre, lo cual suele ser lo más recomendable para evitar tener más gatitos de los deseados y que acaben abandonados y sufriendo, además, la esterilización también reporta algunos beneficios en la salud de la mamá.

Sobre las dos semanas de vida, cuando el vínculo de la mamá con sus crías ya se haya establecido fuertemente puedes aprovechar para llevar a los gatitos al veterinario para que los evalúe y para que te explique sobre qué debes hacer con ellos y que comience a ponerle las primeras vacunas si lo considera oportuno. Además también es importante comenzar a desparasitar a los gatitos, con lo cual puede ayudarte también el veterinario.

Cuidar de gatitos huérfanos

Si te has encontrado gatitos recién nacidos y tienes la noble tarea de cuidarlos entonces piensa que lo fundamental es alimentarlos correctamente para que puedan estar sanos y fuertes y puedan crecer a pesar de no tener a su mamá cerca.

Para alimentar a los gatitos deberás comprar un biberón especial para gatos recién nacidos y darle algún tipo de sustito lácteo, como por ejemplo el Cimicat. Estos productos puedes comprarlos en tiendas para animales, en el veterinario, o incluso por internet.

Se trata del equivalente a la leche de fórmula para bebés humanos, y en cada recipiente viene detallado cómo se debe preparar y qué dosis de debe administrar.

Si los gatitos no se despertasen cada tres horas para comer durante la primera semana al menos, deberás despertarlos tú y animarlos a comer, comenzando poco a poco.

Nunca le des a los gatitos leche de vaca pues la lactosa podría hacerlos enfermar. Si no tienes esta leche en el preciso momento de que el gatito esté realmente hambriento prueba a darle agua hervida con una jeringa o con un gotero, así notará el estómago lleno, estará hidratado y no le hará daño en el estómago.

Después de cada toma de biberón deberás hacer que los gatitos eructen. Deberás hacerlo de la misma forma a la que se lo harías a un bebé, manteniendo el gatito bien erguido sobre el hombro o poniendo una mano debajo de su estómago y a continuación dale unos golpecitos sobre el lomo.

Ya que la mamá no está, deberás ser tú quien estimule la excreción del gatito. Debes hacer este proceso siempre antes de que le des la comida y después. Ayúdate de una toalla de papel o una gasa empapada con agua tibia para conseguir estimular la excreción. Debes frotar siempre en el mismo sentido para no irritarlo, y puedes hacerlo sobre la caja de arena para que resulte más limpio. Después de cada comida sigue frotando hasta que y no salga nada.

Por último llévalo al veterinario y sigue las recomendaciones del apartado anterior.

Sigue estos consejos sobre cómo cuidar gatitos y conseguirás que tus gatitos crezcan de forma saludable.

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