¿Te estás planteando tener patitos en casa? ¿Tienes un estanque en el jardín y te gustaría ver en él estos preciosos animalitos como mascota? ¿Acaso tus patos han tenido huevos y no sabes cómo cuidar a las crías?

Los patos son unos animales muy bellos que aportan armonía y vida a cualquier espacio. Si bien es cierto que hay personas que tienen a estos animales en casa, lo ideal para ellos es que se críen en un ambiente abierto, seguro y en la naturaleza (puede ser en un jardín con plantas, estanque, etc.).

Si deseas aprender cómo cuidar patitos presta atención al siguiente artículo de doncomos.com donde vamos a enseñarte todo lo que necesitas hacer para que tus patitos crezcan sanos y fuertes, en un ambiente totalmente seguro.

Un  hogar para los patitos

Si estamos hablando de unos patitos recién salidos del cascarón, debes saber que alrededor de 24 horas después de nacer y de que hayan visto el nuevo ambiente deberemos pasarlos a una incubadora. Nuestra incubadora casera puede ser algo tan simple como un recipiente grande de plástico (los usados para almacenar), una caja de un cartón resistente, como un acuario grande de vidrio.

Nuestra caja de cartón o recipiente debe estar muy bien aislado y no tener demasiados agujeros, ni en los laterales ni en la parte baja de la caja, los patitos necesitarán estar calentitos.

Deberás cubrir el interior de la caja con algunas toallas o con virutas de madera (nunca uses ningún tipo de material resbaladizo como el papel de periódico). Piensa que los patitos aún no saben caminar bien y se tambalean, por lo que podrían resbalarse durante las primeras semanas después de nacer y hacerse daño en superficies resbaladizas como el plástico o el papel.

En la parte superior de la caja o recipiente deberás instalar una lámpara incubadora. Puedes hacerte con ella en cualquier tienda de alimentos o en las ferreterías. Los patitos recién nacidos necesitan de mucho calor durante las primeras semanas de vida, así pueden ir acostumbrándose al aire y al ambiente fuera de sus huevos.

Ponle una a tu lámpara incubadora una bombilla de 100 vatios, ya que proporcionará el calor justo que necesitan tus patitos. Además deberás asegurarte que al colocar la lámpara esta deja una zona sin alumbrar, de modo que los patitos puedan refrescarse si están con mucho calor.

También debes asegurarte de que el bombillo no se encuentra demasiado cerca de los patitos, puesto que podrían sobrecalentarse y si tocasen el bombillo podrían quemarse. Si tu caja o recipiente es demasiado baja puedes ayudarte de algún apoyo, como bloques de madera para usarlo como apoyo para poner la lámpara.

Tu trabajo con la lámpara incubadora aún no ha terminado. Una vez que esté en funcionamiento deberás revisarla periódicamente de forma que te asegures de que la lámpara sigue bien sujeta  y que los patitos están obteniendo la cantidad de calor que necesitan.

Fíjate en cómo se comportan los patitos para ir regulando la intensidad de calor y el voltaje de la lámpara. Para que tus patitos estén bien y a gusto deben estar calientes y quietos. Si los ves dispersos por la incubadora y que les cuesta respirar, entonces es que tus patitos están sobrecalentados. Pero si por el contrario están todos juntos acurrucados bajo la lámpara es que necesitan más calor, entonces deberás bajar la lámpara o poner un bombillo de mayor voltaje.

Una vez que tus patitos hayan crecido un poco asegúrate de que necesiten menos calor. Si ya dejan de dormir bajo la lámpara, ya podrás cambiarla por una de menor intensidad.

Comida y agua

Por supuesto ningún patito podría sobrevivir sin comida ni agua. Para darles agua pon un cuenco de muy poca profundidad, así los patitos pueden beber agua y limpiar sus fosas nasales, pero no corren el peligro de sumergirse en el agua y ahogarse. (Si crees que tu cuenco tiene bastante profundidad podrías ponerle algunas piedritas limpias en el interior).  Debes darle agua limpia todos los días, ya que si los patitos beben agua sucia podrían enfermarse.

En cuanto a la comida debes saber que los patitos no comerán nada durante las primeras 24 horas de vida, ya que todavía tienen las reservas de los nutrientes que absorbieron estando en el cascarón. Después ya podrán ir comiendo poco a poco pienso o unas bolitas pequeñas de comida especiales para patos que puedes comprar en las tiendas para mascotas. Sírveles la comida en un cuenco de plástico y ponlo también dentro de la incubadora.

Si ves que a tus patitos les está costando tragas intenta añadirle unas gotas de agua en la comida para que les resulte más fácil de tragar. Además puedes incorporar un poco de azúcar en su agua durante los primeros días, así les ayudarás a darles energía.

Si te has encontrado con un caso de patito débil, tendrás que darle de comer yema de huevo de pato escachada, ya que estos patitos aún necesitan alimentarse de los nutrientes esenciales del cascarón antes de poder empezar a comer pienso u otro tipo de alimento.

Debes asegurarte de que los cuencos de la comida y del agua estén siempre limpios y llenos para que los patitos puedan nutrirse y beber agua siempre que lo necesiten.

Una vez pasados los primeros 10 días ya podrás alimentarlos con bolitas de crecimiento, las cuales son similares al pienso pero son un poco más grandes.

A las 16 semanas de haber nacido tus patitos ya serán adultos, así que ya podrán comer comida para patos adultos.

Siempre debes alimentar a tus patos con comida especial para ellos. Ya sabemos que a los patos les gusta el pan, pero esto no es bueno para su salud. Sí que puedes darle un poco de vegetales y frutas, pero el pienso debe seguir siendo su comida principal.

La comida para patitos y pollitos no es la misma, así que no le des esta comida ya que no cuenta con todos los nutrientes necesarios para que tu patito crezca de forma saludable. Por supuesto tampoco le des ningún tipo de medicación o de alimento medicado a tus patitos, pues podrías dañar sus órganos.

Nadar

A los patitos les encanta nadar, incluso podrían lanzarse a ello nada más nacer, pero todavía son muy frágiles, así que nunca deberás dejarlos nadar sin supervisión. Puedes empezar por hacerles una pequeña piscina de poca profundidad con un recipiente, si tiene una parte con una especie de rampa mucho mejor para tus patitos (como una bandeja de pintar con rodillo).

No debes dejar que naden durante demasiado tiempo, ya que pueden enfriarse. En cuanto acabe el tiempo de nadar sécalos con una toalla y vuelve a meterlos en la incubadora. Si crees que están demasiado húmedos puedes poner una manta eléctrica cubierta de una toalla y que los patitos estén sobre ella durante unos pocos minutos.

Una vez que ya sean patos adultos tendrán todas sus plumas impermeables, y ya los podrás dejar nadar solos. Dependerá del tipo de pato que críes, pero en general las plumas completas ya habrán salido entre los 9 y 12 meses de edad.

Sigue estos consejos sobre cómo cuidar patitos para que tus patitos crezcan de forma sana, fuerte y feliz.

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