Si tienes un gato en casa seguro que es más que una simple mascota, seguro que es un miembro más de la familia, y como tal querrás darle lo mejor y cuidarlo como se merece, para proporcionarle una vida feliz y sana.

Es por eso que el tema de los parásitos es fundamental tenerlo presente, ya que aunque en algunos casos no ocasionan graves daños, sí que es cierto que producen molestias, dolores a nuestro gato, e incluso le pueden afectar a su estado de ánimo, y su apetito, y por tanto influye en su bienestar en general.

Si te preguntas cómo desparasitar a mi gato sigue leyendo este artículo de doncomos.com donde vamos a darte toda la información que necesitas saber al respecto para poder cuidar a tu perro y protegerlo de los parásitos o cómo actuar si ya los está sufriendo.

Cómo saber si mi gato tiene parásitos

Cuando hablamos de los tipos de parásitos que pueden afectar nuestro gato, podemos diferenciar dos tipos: los externos y los internos. Los parásitos internos son los que se encuentran en dentro del organismo del propio gato, lo más frecuente es que se alojen en los intestinos, y los más normales son las lombrices y también los gusanos.

En cambio, los parásitos externos suelen ser los que identificamos con mayor facilidad, porque son los que se le pegan a la piel o al pelo, como es el caso de las garrapatas y de las pulgas.

Los parásitos externos son más fáciles de detectar, puesto que los síntomas son mucho más evidentes, y simplemente con retirar el pelo de nuestro gato y examinarle la piel podemos ver si tiene algún tipo de parásito, además en el caso de garrapatas también podría ser fácil de detectar cuando estamos acariciando a nuestro querido amigo.

En cambio, en el caso de los parásitos internos, puede costarnos un poco más detectarlo, para ello debemos de tener cuidado y fijarnos en ciertos síntomas, como por ejemplo que nuestro gato sufra de diarrea (debido a parásitos como la tenia, o los ascárides), que pierda el apetito, que se encuentre desganado, y sobre todo podemos fijarnos en sus heces, para comprobar si presenta algún tipo de parásito como algunos gusanos o en cambio si hay algún signo de sangre, lo que podría significar que haya una posible irritación de los intestinos y/o del colon.

Por otro lado otro síntoma que puede ser señal de que el gato está siendo atacado por parásitos, es que su preciosa encía rosada pierda su color y que alcance un color pálido.

Si crees que tu gato pueda estar padeciendo de parásitos internos, o que has notado algo en sus heces o en sus encías, lo mejor que puedes hacer es llevarlo al veterinario, ya que en algunos casos lo más recomendable es hacerle unos análisis para comprobar qué le está pasando a tu gato. Si puedes llevarle una muestra de las heces de gato que te han llevado a deducir que tenga parásitos, mucho mejor.

Además, si gato también vomita y notas algunos pequeños bichejos parecidos a pequeños espaguetis, también es conveniente que le lleves una muestra a tu veterinario para que vea de qué tipo de parásito le hablas y lo pueda identificar adecuadamente. Pero ¡ojo! El que tu gato vomite no es un signo único de la presencia de parásitos, ya que puede deberse a otros problemas de salud.

Cómo desparasitar a mi gato

Si hablamos de parásitos externos la solución suele ser más fácil.

En el caso de garrapatas lo que debes hacer es quitárselas por completo, con cuidado de que no se le queden enganchados los dientes, o la parte de la cabeza. Por eso lo más recomendable es usar una especie de pinza especial para quitar las garrapatas. Tan solo debes enganchar la garrapata y girar sobre sí misma hasta que se desenganche.

En cuanto a las pulgas y otros parásitos, puedes librar a tu gato usando champuses especiales o sprays para acabar con esos parásitos que ya recorren el cuerpo de tu gato. Si deseas usar este remedio para acabar con los parásitos debes bañar a tu gato con estos productos dejando por medio dos o incluso tres días.

Seguro que ya has oído hablar de las famosas pipetas, y es que es el remedio antiparasitario que más se usa para proteger tanto a los gatos como a los perros de los parásitos. Además, suelen ser económicas y la forma de uso es muy fácil. Tan solo debes verter el líquido de la pipeta por toda la línea dorsal de tu gato, retirando el pelaje y que el líquido quede en contacto con la piel.

Una vez que se le pone la pipeta no se le puede bañar durante unos días, para no disminuir su eficacia. Estas pipetas ya cuentan con sustancias insecticidas y principios activos que ayudan a prevenir y a curar el contagio de parásitos. Además, algunas también pueden ser eficaces con algunos parásitos internos como las lombrices, pero no con todos los parásitos.

Sigue las instrucciones del fabricante para saber cada cuanto tiempo debes ponerle una pipeta a tu gato.

Por otro lado, antes de que las pipetas alcanzasen la fama y el uso que tienen ahora lo más frecuente era el uso de los collares anti parásitos, y todavía siguen siendo eficaces. Se trata de unos collares de plástico, finos y que están cubiertos de insecticidas que no son dañinos para el gato pero sí para los parásitos, por lo que el collar permite una cobertura y protección del animal ante los parásitos que quieran apoderarse de tu gato. Además, también es bastante cómodo, ya que solo debes ponerle el collar a tu gato y cambiárselo cada tres meses, para que siga siendo efectivo.

En cuanto a los parásitos internos, como ya hemos comentado, siempre es mejor que le lleves una muestra de las heces o del vómito con los parásitos a tu veterinario para que pueda identificar correctamente de qué bicho estamos hablando y ponerle el tratamiento más adecuado, ya que no todos los tratamientos son igual de eficaces para todo tipo de parásito. Tu veterinario te indicará el tratamiento a seguir así como las dosis necesarias. Normalmente los medicamentos usados contra los parásitos se administran  1 vez cada 15 días, o 1 vez al mes, pero nunca será un tratamiento de una sola vez.

Por otro lado, debes saber que si acabas de tener una cría de gatito, estos deberán ser desparacitados cada 15 días desde las 6 semanas a los tres meses de vida. Después se deberán desparasitar una vez al mes entre los 3 y los 6 meses de vida.

Después deberás llevar a tu gato a revisión entre una y dos veces al año, y antes de las vacunas, el veterinario le dará alguna pastilla de amplio espectro para desparasitarlo.

Ahora ya tienes respuesta a tu pregunta sobre cómo desparasitar a mi gato. Recuerda que, sobre todo en el caso de parásitos internos deberás acudir a tu veterinario y hacer caso al completo tratamiento que te indique. Y también es conveniente que sepas que, aunque hay muchos remedios caseros por internet, estos no suelen ser realmente eficaces, ni tan rápidos como lo son los medicamentos que te proporcionará tu veterinario.

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