Los hurones son una de las mascotas preferidas de los españoles, solo superado en gran medida por el perro y el gato, los dos principales animales domésticos en nuestro país por excelencia. Se trata de una especie de rata tropical realmente sociable e inteligente que pueden dar muy buenos momentos a todos aquellos que desean tener una mascota diferente y salirse de lo típico como son los gatos, los perros, los peces o los hámsters entre otros. Si quieres desmarcarte del resto, cuidar un hurón es, sin duda, una apuesta segura.

¿Qué comen los hurones?

El hurón es un animal que se domesticó 2500 años atrás y, que por tanto, llevan muchos años en contacto con los humanos. De hecho, duermen mucho más que nosotros ya que un hurón puede llegar a necesitar un descanso que puede alcanzar entre las 14 y las 18 horas, prácticamente el triple de lo que duerme una persona. En este sentido, si optamos por tener un hurón en casa será necesario respetar las horas de sueño que puedan necesitar. Además, durmiendo son muy divertidos porque suelen sacar la punta de la lengua al exterior. El hurón, incluso, es utilizado por numerosos psicólogos o psiquiatras. Es considerado una especie realmente sociable e introducirlo con personas que sufren cualquier tipo de autismo puede ayudarles a empezar a asimilar conceptos básicos para intentar superar este trance. Cuentan con una esperanza de vida que ronda los seis y los diez años, aunque en algunos casos puede extenderse hasta los 12. Además, el color de pelo de su piel cambia con el tiempo y de forma constante a medida que avanza su vida. En los primeros años de su vida son muy traviesos y, por tanto, si desaparece algo de valor que nos pertenece no pensemos que ha entrado un ladrón, porque perfectamente puede haber sido el hurón. Es bastante similar a cuidar un conejo doméstico.

En líneas generales, los hurones son animales mayoritariamente carnívoros. No hay que perder la perspectiva de la historia de este animal. Aunque el origen cuesta de ubicar por las diferentes teorías que existen se conoce que el hurón era utilizado por los reyes para cazar conejos. De hecho, se envió un ejército de hurones a las Islas Baleares con el único objetivo de apaciguar una plaga de conejos. Por ello, la dieta de un hurón necesita una buena dosis de proteína, aproximadamente la mitad de la ingesta de todos los nutrientes que tienen pensado consumir. En este sentido, son muy parecidos a los gatos pequeños y el pienso adecuado debería ser el pilar básico para sostenerlo. Sin embargo, hoy en día no olvidemos que los preparados industriales son aptos para todos los mamíferos. Resulta mucho más cómodo para sus amos ya que no deben cocinar sino solo comprar la comida que ya está preparada para su ingesta, y que además contiene todos los nutrientes necesarios que requiere un hurón. El comportamiento del hurón también es particular en otros aspectos. Son animales muy poco ruidosos, por lo que si necesitas tranquilidad no te la van a quitar. Sin embargo, sí son muy curiosos y, por tanto, les gusta meterse por todas partes. Incluso, tienen hipo con frecuencia por lo que no hay que alarmarse si experimentamos este fenómeno.

En ningún caso es recomendable que el hurón coma comida cruda, especialmente cuando hablemos de los diferentes tipos de carne que podemos encontrar. Al igual que ocurre con los humanos, el hecho que no esté cocinada puede provocar la presencia de bacterías que lleven malestar a su organismo. En cualquier caso, la carne tampoco debe ser su comida principal sino solo un complemento para dar diferenciación al pienso para hurones que debe consumir con regularidad. Además, también se puede dar de vez en cuando las papillas de bebé o las verduras que también son beneficiosas para el hurón siempre que no se abuse de este tipo de nutrientes.

Beneficios de tener un hurón

Con todo, contar con un hurón cuenta con numerosos beneficios para todos aquellos que deciden apostar por tener un hurón. Los más destacados son los siguientes:

  • Un animal sociable y cariñoso. Muchas personas que se sienten solas deciden tener una mascota para sentirse acompañados. Obviamente, si eliges un animal que no tenga capacidad de relacionarse no cumplirás con tu objetivo principal.
  • No da problemas. Si el hurón recibe una buena educación y un correcto desarrollo no dará ningún tipo de problema en la casa y, por tanto, solo te aportará tranquilidad y calma.
  • Un animal diferente. Además, si estás cansado de los típicos perros y gatos, tener un hurón es apostar por algo diferente y que te puede dar muy buenas experiencias.
  • Similitudes con los monos. Si lo miras de lejos tiene muchos parecidos con los chimpancés. En este sentido, si eres aficionado a las fiestas de disfraces puedes apostar por el hurón como el mono en el disfraz de pirata.

¿Dónde viven y cómo nacen los hurones?

Situar el origen de los hurones, como se ha dicho anteriormente, resulta realmente complicado. Algunos teóricos afirman que en el antiguo Egipto ya tenían hurones, pero la primera referencia histórica data de la época de los romanos cuando como se ha explicado anteriormente el emperador César Augusto decidió enviar un ejército de hurones a las Islas Baleares para finiquitar la presencia de numerosos conejos en la isla. También se detectó su presencia en Australia, debido a su tipología tropical. Sea como sea, actualmente los hurones están presentes en todo el mundo y muy arraigados en España. De hecho, existe una legislación específica que regula la utilización de hurones para la caza en cada una de las Comunidades Autónomas. En líneas generales, un hurón debe tener su espacio propio para vivir dentro de una casa en forma de jaula. No es bueno tenerlo demasiado tiempo en libertad ya que puede coger malas costumbres y hábitos. Desde bien pequeño se le debe enseñar cuál es su sitio para vivir. Sin embargo, no olvidemos que el hurón es un animal especialmente activo y, que por tanto, necesita su tiempo para deambular por la casa, quemar adrenalina y no volverse demasiado nervioso o rabioso. En los gatos hay que evitar el miedo al veterinario, aunque los hurones no sufren tanto este tipo de problema.

La forma en la que nacen y reproducen los hurones también tiene un fondo curioso. Al cabo de seis meses, las hembras ya están listas para reproducirse, mientras que en los machos se debe esperar hasta los nueve meses. El período que tarda la hembra en fecundar a una cría se encuentra alrededor de los 43 días, es decir, prácticamente un mes y medio. Sin embargo, curiosamente cualquier cría de hurón que nazca será sorda, ciega y además no tendrá ningún tipo de pelo. De media, se calcula que una hembra hurón puede fecundar hasta un total de entre 2 y 16 crías aproximadamente. Por otro lado, nosotros como amos debemos estar al corriente del estado de la cría y llevarla al veterinario si fuera necesario. También deberemos prepararla para dar la bienvenida a sus hijos. Por ello, si no hemos castrado previamente al animal, colocaremos algo cómodo para que la hembra pueda descansar mejor. Una vez haya nacido deberemos dejarles un total de tres semanas para descansar antes de volver su hogar a la normalidad y empezar a acostumbrar a las crías al contacto humano.

Muchos se preguntarán como humanos cuál es el método que se debe seguir para dirimir que un hurón hembra puede llegar a reproducirse. Muy sencillo. Cuando se inicia el proceso de fecundación, su órgano reproductor experimenta un repentino aumento de tamaño. Al cabo de 10 días, el período de apareamiento con el macho se inicia y, por tanto, este hurón hembra es considerado fértil. Si cuentas con una pareja de hurones no hay que alarmarse si parece que se están peleando. La realidad es que el proceso de dejar embarazada a la hembra puede llegar a ser violento. El macho empieza mordiendo el cuello de la hembra, aunque también pueden llegar a producirse agresiones tanto a nivel verbal como física, pero es lo normal. Manteniendo este comportamiento durante dos días permitirá que la hembra pueda llegar a quedarse embarazada y, por tanto, llegar a reproducirse. Esta es la primera piedra para llegar a tener más de un hurón en casa. Si decides no castrar a tus hurones y permites que vivan en pareja, debes saber algunas cosas de tener múltiples hurones en tu casa. Los hurones se caracterizan por tener un fantástico oído y olfato, entre sus cualidades. Sin embargo, el sentido de la vista lo tienen mucho menos desarrollado. De hecho, cuando nacen, los hurones son ciegos. Obviamente, a los más pequeños les encantará jugar y son especialistas en llegar a meterse en los rincones más insospechados. En este sentido, debes tener claro de no tener nada peligroso en casa que pueda poner en peligro la vida de tu hurón. Sin duda, permitir que un hurón sea padre y madre puede llegar a ser una fantástica experiencia desde un punto de vista externo.

¿Te ha gustado?