Puede que los delfines sean el animal marino preferido por el ser humano, pero seguramente sea su mayor aliado. Estos mamíferos son muy inteligentes. De hecho, es una de las que posee mayor inteligencia en todo el planeta. Hay muchos tipos de delfines, en concreto treinta y cuatro especies. Tienen entre doscientos y novecientos centímetros de longitud. Su cuerpo posee una figura parecida al huso y la cabeza es grande. Por otro lado, el hocico es estirado. Tiene un orificio que le permite respirar, ubicado en la parte de arriba en la cabeza. Su alimentación se basa en comer carne. Esto es lo que necesitamos para saber qué comen los delfines.

Sin duda, es muy interesante la forma que tienen de relacionarse con el resto del mundo. Usan sonidos, una especie de danza y los saltos para la comunicación, orientación y para la caza.
El medio que tienen de reconocer el entorno en el que están se llama ecolocalización. Consiste en emitir sonidos e interpretar el eco producido por los objetos que les rodean. Es, básicamente como si fuéramos tirando millones de piedras en todas las direcciones e interpretar los sonidos de todas ellas. Tristemente, una de las mayores amenazas para su especie somos nosotros. Ya sea directa o indirectamente mediante nuestras acciones.

Alimentación de los delfines

Delfines y su modo de vivir

Seguramente alguna vez nos hemos preguntado cómo es un delfín. Los delfines suelen vivir en grupos que forman una familia. Cada grupo puede estar formado por más de un millar de delfines. Eligen sitios con bastantes alimentos. Son unos animales tremendamente solidarios, ya que todos cuidan de todos. Si uno está enfermo o es herido, la manada hace todo lo que puede para ayudarle. En una especie concreta, cada uno de los delfines tiene un silbido diferente a los demás. Es como si fuera un nombre con el que pueda ser llamado. Pero también existen las peleas entre delfines. Esto puede ser por consecuencia los roces de la convivencia o por conseguir a su hembra. Una gran curiosidad acerca de esta especie es que dan signos de desarrollo cultural.

El ser humano y los delfines

Debido a su tamaño, el delfín no tiene ninguna amenaza natural. Únicamente el ser humano. Ellos tienen una relación muy buena con nosotros, pero no son del todo correspondidos por nuestra parte. Se encuentran en peligro debido a la numerosa contaminación de las aguas. También en algunas ocasiones se ven envueltos en un accidente entre dos embarcaciones, llegando incluso a morir. Por no hablar de los delfines capturados para espectáculos o para uso militar. Esta especie es tan inteligente que la marina de los Estados Unidos usa sus habilidades en beneficio propio.

Caza y alimentación

El delfín es alimentado básicamente de leche de la madre en los primeros meses desde su nacimiento. Más tarde, alrededor de los seis meses empieza a comer peces y algún que otro calamar. Una vez que alcance la edad de un año o poco más, será capaz de alimentarse él solo.
Esta especie usa muchas tácticas para cazar, no en vano son una de las especies más inteligentes. Depende de la ocasión y del objetivo hacen uso de la velocidad o la ecolocalización. Cuando el objetivo es un banco de peces hacen formación de manda para acorralarlos. De esta manera consiguen aislar a unos cuantos del grupo. Otros delfines optan por forzar a la presa para que vaya a la orilla de la playa. En esta circunstancia se benefician de las olas para dar captura.

Instrucciones para nacen los delfines

El proceso de reproducción de los delfines y su nacimiento es un tanto singular. Aunque la gran mayoría del conocimiento obtenido ha sido observando a los delfines capturados. No es seguro que tengan los mismos comportamientos en libertad. Lo que sí sabemos es que suelen elegir la primavera para la reproducción. El embarazo de un delfín oscila entre los diez meses y un año. Este tiempo varía en las distintas especies de delfines. Las instrucciones que siguen para la reproducción y la forma de nacer es la siguiente:

  1. Inician el apareamiento con un ritual. El ritual consta de un cortejo entre los machos y las hembras.
  2. La forma de copular es “cara a cara”.
  3. Al cabo de 10 meses o un año nace la cría.
  4. Mientras la hembra está pariendo, otra hembra le ayuda con la difícil tarea.
  5. A diferencia de nosotros, los delfines nacen de cola.
  6. La madre corta el cordón umbilical para que pueda moverse.

¿Que necesitas para nacen los delfines?

El nacimiento de los delfines no se da prácticamente en un determinado sitio. Aunque es importante que no haya contaminación marina ni depredadores cerca, como los tiburones. Estos huelen la sangre a kilómetros. Es muy interesante saber cómo es un tiburón. Se puede apreciar cuando una hembra está embarazada, ya que su paso es sensiblemente más lento que el del resto. También suele estar acompañado a modo de protección por otros miembros de la manda. Una hembra sólo necesitara:

  • Protección por parte del resto de la manada. Ya que cómo bien hemos dicho, los depredadores están al acecho ante cualquier momento de debilidad. En el momento del parto es rodeada por los otros miembros del grupo.
  • Tiempo. La media, que puede variar según la especie, está en mínimo diez meses. Lo máximo es entorno a unos doce meses.
  • Matrona. Es una de las pocas especies en las que otra hembra ayuda a parir.
  • Unas aguas donde no haya excesiva contaminación.

 

Relación con los delfines

Consejos para nacen los delfines

Los delfines son unos animales muy activos sexualmente y no están atados a una pareja. El macho es capaz de realizar el apareamiento más de una vez a cada hora. En general suele ser con la misma hembra, aunque no siempre se cumple esta regla. Es un hecho curioso que comiencen a ser activos sexualmente antes de su madurez en este ámbito.

Si aún tenemos más curiosidad por cómo es el nacimiento de los delfines podremos encontrar muchos vídeos ilustrando este acto. Basta con buscar en YouTube y tendremos para elegir.
Realmente el delfín es un animal extraordinario por lo que debemos tomar conciencia de nuestras acciones. Tanto como colectivo como individuo. Es una obligación nuestra el conservar la naturaleza en buen estado. Esto incluye las aguas. Gran cantidad de basura llega, de una u otra manera, al mar. Los animales marinos en general, y los delfines en particular, se ven afectados por este hecho. Tal y como hemos apuntado antes, somos la mayor amenaza de los delfines. Esto es un dato para parar a pensar en cómo les estamos tratando y el provecho que sacamos de ello.

Si nos encontramos un delfín en el mar no debemos temer nada. Es más, ante cualquier peligro ellos actúan protegiéndonos. Si conocemos a alguna persona con problemas psicológicos o de autoestima estar en contacto con este animal supone una mejoría.

También tiene sus efectos positivos en las embarazadas. Los delfines mediante sus “poderes” saben cuándo una mujer está embarazada, ya que detecta que hay una vida gestándose. Con esta información, una de sus prioridades siempre será proteger, de la misma manera que hacen con las hembras embarazadas de su manada. Esto se debe a que ellos nos reconocen como una especie similar por la forma de nuestros huesos.
Teniendo en cuenta todo lo expuesto, el mejor consejo disponible es que debemos proteger a esta especie. No porque sea una de las más inteligentes, sino porque son seres vivos y merecen nuestro cuidado. Deberíamos proteger a todas las especies, y más a las que nos protegen.

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