Los agapornis roseicollis son una variedad de agapornis, también llamados pájaros del amor o inseparables, que también son conocidos bajo el nombre de inseparables de cara de melocotón, en referencia al color rosado de las plumas de su cabeza. Esta especie en particular la de los agapornis roseicollis, procede del Sur de África, de la zona más próxima al desierto de Namibia. Por tanto nos encontramos ante unas aves que están acostumbradas a vivir en un medio caluroso. Esto no significa que los inseperables de cara de melocotón no puedan ser criados en otras zonas del mundo. En la actualidad se les cría desde su nacimiento en prácticametne todos los ambientes y pueden vivir en cualquier parte del mundo siempre que estén en el interior. Si quieres criar a estos pájaros en el exterior tienes que asegurarte de que nunca estarán sometidos a temperaturas inferiores a los cinco grados y que disponen de algún refugio, como un nido, en el que poder calentarse durante las horas más frías del día.

Los agapornis roseicollis suelen presentar un tamaño de unos quince centímetro y, por lo común, no pesan más de cincuenta gramos. Nos encontramos ante la variedad más común de agapornis y es una mascota muy popular. La popularidad de esta ave seguramente responde al precioso colorido de sus plumas y a que es una especie muy fértil a diferencia de otras variedades de agapornis, como por ejemplo la de los agapornis personata. Lo más habitual es que presenten plumas verdes en todos su cuerpo salvo en la cabeza cuyas plumas son de color rosado. Este es el plumaje más habitual aunque los frecuentes cruces entre otras variedades ha hecho posible que hoy presenten unos tonos más variados. Si quieres saber más acerca de cómo son los agapornis roseicollis….¡sigue leyendo!

¿Que necesitas para los agapornis roseicollis?

  • Agaponis roseicollis
  • Jaula

Instrucciones para los agapornis roseicollis

  1. Los machos y las hembras son prácticamente iguales por lo que no existe dimorfismo sexual en la especie, aunque algunos criadores apuntan que las cabezas de las hembras son ligeramente más grandes
  2. Es una especie muy sociable y juguetona pero, en época de cría, puede responder de forma muy agresiva a la presencia de otras especies en la zona.
  3. Su alimentación se basa, especialmente, en semillas y pipas. Por supuesto su dieta debe ampliarse con calcio, frutas y cereales.
  4. En libertad es una especie que ocupa bastante espacio y a la que le gusta moverse con libertad. Por esta razón a la hora de criarlos en cautividad conviene adquirir la mayor jaula que queda en el espacio que podamos concederles.
  5. Los agapornis, en general, son una especie que disfruta de la compañía de sus congéneres. Un agapornis criado en solitario suele ser una ave triste y melancólica. Conseguirle un compañero o compañera es algo importante ya que la mejor forma de criar a estos animales es en pareja, por algo son conocidos como pájaros del amor o inseparables.agapornis roseicollis 4
  6. A los agapornis roseicollis les encanta realizar dos actividades en particular: bañarse muy a menudo y roer madera. Por esta razón conviene acondicionar unas zonas específicas para ello en sus jaulas.                               agapornis roseicollis 3
  7. Son animales muy sociables y extrovertidos algo que los convierte en unas mascotas perfectas. Las hembras suelen ser menos sociables con las personas, al menos durante los primeros días y hasta que se habitúan a su presencia.
  8. Presentan un canto muy bonito aunque pueden emitir chillidos agudos y muy altos que pueden llegar a ser algo molestos. Como ocurre con el resto de variedades de su especie los agapornis roseicollis pueden imitar sonidos pero es muy poco habitual que consigan imitar el de la voz humana. Se han dado caso de agapornis que han “conseguido hablar” pero se trata de casos muy aislados, nada que ver con los loros.

Consejos para los agapornis roseicollis

  • So estás pensando en tener un agaporni antes de adquirirlo te aconsejamos que leas este artículo sobre cómo cuidar un agaporni
  • Si has decidido que tus agaponis roseicollis se reproduzcan y les has permitido construir un nido es una buena idea que una vez hayan criado a sus crías no lo retires. Los agaponis roseicollis suelen dormir en su interior ya que constituye un refugio perfecto para ellos en el que pueden estar algo más calientes.                                                                                  agapornis roseicollis
  • Una jaula metálica siempre será mucho más adecuada que una de madera, tanto en cuestiones de resistencia como de higiene.
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