Los canarios son unos animales con una extraordinaria e inagotable variabilidad genética. Cada vez son más las variaciones de color debido a la aparición de nuevas mutaciones. El origen de los canarios de factor rojo procede del cruzamiento con el Cardenalito de Venezuela.


En el año 1925, el Dr. Dunker de Alemania y el Dr. Benett de los Estados Unidos continuaron el estudio metódico de los cruzamientos de estas magníficas aves y sus resultados. Gracias a ello, a día de hoy contamos entre otras con las variedades de lipocromos (amarillo, blanco dominante, blanco recesivo y rojo). Lo cierto es que a diferencia del canario amarillo; el rojo no es una mutación sino una hibridación. Dependiendo de si tiene más o menos sangre del Cardenalito. A estos híbridos se les suele denominar Fs, es decir, a un hijo del cruce de un canario doméstico (Serinus canaria domestica), sería un F1, de los cuáles sólo un 25% de los machos son fértiles. El cruce de éste con otro canario doméstico sería un F2, y así hasta llegar al F5 que ya no se considerará híbrido debido al poco porcentaje de genética con el Cardenalito de Venezuela.

Cuanto más pequeño sea el número que acompaña a la F, mayor será la tonalidad roja del ave y menos necesidad tendrá de tomar alimentación específica que potencian el color. La realidad es que si no los alimentamos con ciertos alimentos que favorezcan la pigmentación de su plumaje, se quedarían con un color anaranjado por haberse alejado mucho de la genética. Por ello dependiendo de cuán cercana sea la genética de nuestro canario con el Cardenalito, deberemos usar en mayor o menor medida los alimentos con colorantes.

¿Que necesitas para los canarios rojos?

  • ALIMENTACIÓN CON COLORANTES

Tradicionalmente la pigmentación del canario rojo se había resaltado añadiendo a su dieta algunos alimentos como la zanahoria, el tomate o el pimiento que contienen una gran cantidad de pigmentos biológicos. Estos alimentos proporcionan el Betacaroteno, pero por sí solo no es capaz de colorar hasta el rojo intenso, sino sólo un anaranjado.

Es por eso que en la actualidad se opta por utilizar pigmentos artificiales ya que dan mejor resultado,  favorecen el brillo y la intensidad del color. Estos son el Carophyll y la Cantaxantina.

  1. La cantaxantina es el pigmento que más fácilmente colora a nuestras aves. Aunque podemos encontrarla en la naturaleza, más concretamente en la seta “chantarellus cibarius”, es su forma sintética la que se utiliza con este fin. Por sí misma es suficiente para una buena pigmentación, pero es recomendable un uso moderado de este colorante, ya que en exceso puede ser dañino para el animal. Por este motivo suele utilizarse acompañado de otros dos pigmentos derivados de éste. Se debe conservar en botes opacos, alejados de la luz y en lugares secos.
  2. El carophyll es una sustancia derivada de la cantaxantina. No tiene la misma capacidad pigmentante que su antecesora, sin embargo es muy recomendada para aquellos ejemplares seleccionados más próximos al Cardenalito de Venezuela. También debe preservarse en lugares frescos y secos, protegiéndolo de la luz y el calor.
  3. El betacaroteno como hemos comentado antes, fue el primer colorante utilizado y purificado. Puede encontrarse ampliamente en frutas y verduras como la zanahoria, espinacas, tomate, o incluso en la leche. Siempre se emplea en acompañamiento al carophyll o la cantaxantina, o también con ambos. Su capacidad colorante es considerablemente inferior a las otras dos citadas sustancias, pero aseguran que aporta mayor brillo al color del plumaje; y esta sería la principal causa de su utilización. 
  • FORMAS DE ADMINISTRAR LOS PIGMENTOS
  1. A través del agua pueden verterse sobre los bebederos; pero al ser las sustancias vulnerables a la luz, es recomendable hacerlo en bebederos opacos y de bola. Habría que tener especial cuidado ya que, a estas aves les gusta bañarse y es posible que terminen dándose un chapuzón en el agua con colorante, y pueden mancharse de pigmento el plumaje donde no deberían.
  2. Las pastas de cría con colorante tienen proporción de pigmento muy baja. Si queremos conseguir una buena tonalidad tendremos que recurrir irremediablemente a los colorantes puros. Estas pastas son sólo una alternativa para todos aquellos que tengan un ejemplar de factor rojo que no sean muy exigentes con el resultado. Sin embargo, es una de las mejores opciones para administrarles el pigmento. La más recomendada es la del tipo mórbida o húmeda, dado que este tipo de pasta adquiere la humedad a través de las grasas añadidas, y los pigmentos se insertan en el plumaje a través de las grasas 
  • EL PIGMENTO PURO Y LA DOSIFICACIÓN

El grado de concentración del colorante también es un factor importante a tener en cuenta. El uso de productos de los que desconocemos las características, no facilitará una dosificación
correcta de la administración. Por una parte contamos con los pigmentos puros, que contienen un grado de concentración mínima de diez milígramos por gramo (un 10%); y por otra parte los productos que son pigmentos elaborados por diversas marcas más baratas, los cuales llevan mezcla de colorantes. Dependiendo del criador y de qué tipo de gama sea el ejemplar, puede buscar el producto que más se adecue a sus necesidades y a las del animal. No obstante en estas últimas el fabricante no suele  informar sobre qué proporción de los diferentes colorantes lleva su marca; pero también hay que decir que contienen vitaminas y minerales que favorecen la acción de la pigmentación. Finalmente, el resultado que obtengamos puede depender de la cantidad y el tipo de pigmento que utilicemos para la dieta del ave. Si utilizamos un colorante puro (mínimo 10%), la dosificación puede oscilar entre cinco y diez gramos por kilo de pasta de cría. Si usamos un colorante de marca, la dosis nos la da el mismo fabricante, pero aquí también podría variar el resultado en nuestros canarios.

Ya anteriormente hemos visto que hay distintos tipos de colorante. Habitualmente se aconseja mezclar el carophyll y la cantaxantina  para el color intenso, y el betacaronteno para el brillo. Sobre la proporción, si usásemos un colorante del 10%, sería de siete partes de carantina y una tercera parte de betacaronteno. También los alimentos ya mencionados muy ricos en carotenoides como el tomate, las espinacas, el brócoli o la zanahoria favorecerán la coloración de nuestro ejemplar.

  • CONDICIONES AMBIENTALES

Para nuestro canario de factor rojo no sólo es necesaria una correcta alimentación, sino que también el alojamiento y las condiciones son factores a tener en cuenta.

Tal como hemos citado, los colorantes se oxidan a la luz, es por ello que para obtener un resultado óptimo en nuestra ave; en la época de muda se le sitúe en algún lugar con poca luminosidad. Es altamente recomendable que le alojemos en voladeras o jaulas lo más grandes y amplias posibles. Si cabe la posibilidad, que no comparta alojamiento con muchos animales, evitar el picaje o las riñas, con poca luz y de esta forma el ave se mantendrá más tranquila, además de que se evitará la oxidación del lipocromo de su plumaje. Para la aceleración de la muda también es bueno que se les proporcione un baño a diario, además los canarios gustan de estar limpios. Algunas veces en el agua se les echa unas sales de baño específicas para ellos, para ayudarles a mantener su plumaje bonito, suave y brillante.

Consejos para los canarios rojos

  • Evitar un uso excesivo y perjudicial de los pigmentos para las aves. El abuso de los colorantes puede provocar intoxicaciones, hipervitaminosis (Vitamina A), y problemas hepáticos que pueden causar la muerte del ejemplar. Uno de los órganos que interviene en el proceso de asimilación y transformación del colorante es el hígado. Allí se almacenan y pasan a la sangre, y de ahí al plumaje. Si se le administra una cuantiosa cantidad de estos productos puede generar un mal funcionamiento de este órgano. Para evitar esto es recomendable también usar algún corrector hepático como la calcicolina, o proporcionándole alimentos que contengan esta sustancia como la yema de huevo, la coliflor, la lechuga iceberg, o la soja; ésta última podemos administrarla en forma de leticina de soja en la pasta de cría.
  • Evitar el exceso de alimentos que sean propicios a generar diarrea como la manzana o la lechuga, y en general las verduras. Ya que este hecho provocaría una rápida eliminación de los pigmentos, aun así la lechuga iceberg tiene propiedades buenas, pero no es óptimo incluirla abusivamente en su dieta. No se aconseja tampoco en periodos de pigmentación el carbón vegetal o el Grit, porque retienen los pigmentos, que luego serán expulsados a través de las heces.
  • En la muda además de los cuidados ya citados con anterioridad, es recomendable añadir un poco más de semillas grasas que potencien su pigmentación como la linaza, negrillo, cañamón… etc. Un truco es añadir una cucharada de aceite por kilo de pasta seca, aunque después se humedezca con germinados.

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