Aunque pueda parecer raro, las mascotas virtuales están a la orden del día y presentes en los teléfonos móviles de muchas personas. El auge de los conocidos smartphones no ha hecho más que multiplicar esta tendencia que lleva ya tiempo en acción. Mucho más de lo que en realidad podemos llegar a pensar. ¿Todos recordamos los conocidos tamagochis y la moda que hubo relacionado con este aparato que actuaba prácticamente igual que una mascota real? A partir de este concepto, pero mucho más desarrollados debido a la diferencia tecnológica que existe actualmente con hace 20 años, las mascotas virtuales no han hecho más que expandirse y convertirse en la acompañante de vida de muchas personas. Son ideales para aquellos que quieren evitar tener que denunciar maltrato animal.

¿Qué es una mascota virtual?

Una mascota virtual no hace más que emular una mascota real pero desde el mundo virtual. Este tipo de mascotas tiene las mismas necesidades que una real como es comer, tener atención, hacer sus necesidades o diferentes circunstancias que el amo de cualquier animal doméstico debe tener en cuenta como si de un hijo se tratara. La principal diferencia es que si optamos por una mala atención, o simplemente no estamos pendientes de esta mascota, no tendrá ninguna circunstancia más en la vida real. Incluso, si no hemos empezado con mal pie podemos volver a empezar con una completamente nueva. El primer precedente lo encontramos en 1996 con el Tamagochi, que consiguió captar principalmente a niños pero sin olvidar a jóvenes y adultos. En poco tiempo,  había vendido millones y millones de sus modelos. El funcionamiento era como el de una mascota original, alguien a quien debías poner a dormir, darle de comer, sacarlo a pasear y cubrir todas sus necesidades. La moda fue absoluta e incluso había llegado a crear conflictos con la vida real de las personas.

En esa época, obviamente, era impensable pensar en un móvil que apenas podía llamar y enviar mensajes la posibilidad de almacenar un juego de este tipo en su interior. Por ello, se creaba un juguete que se vendió como las rosquillas en los centros comerciales. Sin embargo, más de 20 años después, los teléfonos móviles tienen muchas más capacidades como enviar mensajes de Whatsapp, tener posibilidad de navegar a Internet e incluso almacenar múltiples aplicaciones, que incluyen juegos similares a los Tamagochi. Como no era de extrañar, la marca Bandai ha reeditado el tradicional juego expuesto anteriormente aunque con un modelo estético mucho más cuidado que anteriormente. La funcionalidad es exactamente la misma aunque con una interfaz mucho más moderna, y solo disponible en los dispositivos de Apple y Android. Otra de las principales evoluciones del Tamagochi es, sin duda, Pou. Un juego de estilo similar que consiguió captar a toda la moda adolescente, e incluso a parte de la población adulta que hace años habían disfrutado con su aparatito. Una de las claves de su éxito fue su capacidad para crear esa nostalgía aprovechando el trabajo de un competidor años atrás. Está solo disponible para Iphone y Android, y el funcionamiento es similar que en cualquier tipo de aplicación de mascotas virtuales. El usuario debe despertar a su mascota, ponerle ropa, darle de comer, estar con él… Casi como si fuera una mascota real.

Hatchi, en cambio, busca un modelo totalmente diferente al de Pou para Android. Apuesta por un diseño desfasado que también quiere despertar la vena nostálgica de los usuarios. Su interfaz es mucho más parecida al de los Tamagochi pero con un valor añadido. Para empezar, el usuario empezará con un huevo del que acabará naciendo su mascota. En este caso, la aplicación permite competir con otros usuarios ya que nuestra mascota crecerá mejor o peor en función del tipo de cuidado que le dediquemos. Otra de las aplicaciones a nuestra disposición es muy parecida al anterior, aunque solo en nombre. En lugar de Hatchi se llama Hatch, aunque las similitudes entre ambas acaban aquí. Es una app realmente trabajada a nivel gráfico, y con otra de las principales novedades intentando adaptar nuestros hábitos vitales a los de la mascota. Cuando el teléfono móvil se ponga a cargar, la mascota automáticamente se pondrá a dormir. De esta forma, podemos desconectar de nuestra mascota virtual y dedicarnos a todo lo que tengamos que hacer. Con el Tamagochi hubo numerosos problemas a la hora de atender a todas las necesidades. Su estado de salud estará completamente relacionado a su estado de ánimo y cuando esté realmente contento nos lo demostrará a través del baile o de chupar la pantalla, entre otras acciones. Existen otro tipo de usuarios que no están contentos con solo tener una mascota, sino que quieren dedicar su vida a los animales. Pues bien, en ese caso, Pet Shop Story puede ser su mejor opción. Esta aplicación tiene como objetivo la creación de una casa o hogar para cuidar diferentes mascotas, como si fuera una guardería de niños. Además, otra de sus principales ventajas es su parte social en la que los usuarios se pueden relacionar unos con otros y explicar cómo les va cuidando a sus animales, intercambiar consejos o vivencias, entre otros. En este sentido, se pueden llegar a conocer a otras personas que pueden estar compartiendo nuestras mismas aficiones.

Beneficios de tener una mascota virtual

Con todo, tener una mascota virtual implica numerosas ventajas y beneficios para todos aquellos usuarios que deciden lanzarse a la aventura de probar las numerosas aplicaciones relacionadas con esta temática. Los más destacados son:

  • Tener una mascota a cero. Aunque obviamente no llena tanto pero si no podemos permitirnos la oportunidad de tener una mascota real, al menos podemos tener a alguien que nos haga compañía virtualmente sin tener que pagar nada.
  • Numerosas opciones donde elegir. Los avances en los smartphones nos abren mucho las posibilidades y el catálogo que tenemos para elegir. Muchas aplicaciones diferentes para probar y pasar un buen rato haciendo algo que nos gusta.
  • Conocer a otros usuarios con las mismas aficiones. Puede parecer un hobbie menor, o algo que no guste a mucha gente, pero la realidad es que existen muchos usuarios que comparten la afición por cuidar a mascotas virtualmente. A través de la red podéis intercambiar experiencias y conocer por ejemplo gente en Madrid.
  • Jugar donde sea. Puede ser en la oficina, en casa, en la calle o incluso en el extranjero. Siempre que tengas acceso a una conexión wi-fi o una red de datos habilitada podrás dedicar tiempo a cuidar mascotas virtualmente.

Cómo tener una mascota virtual

Tener una mascota virtual en tu poder nunca ha sido tan sencillo para cualquier usuario. Lo primero que necesitaremos será un smartphone, algo totalmente habitual en la sociedad actual. Excepto algunas excepciones realmente reducidas todos tienen un teléfono con conexión a Internet actualmente. Además, recomendamos que este sea un Iphone o Android ya que la mayoría de las aplicaciones solo soportan este tipo de sistema operativo. Si por ejemplo optamos por un Windows Phone corremos el riesgo de no tener la posibilidad de descargar algunas aplicaciones. Una vez tengamos el modelo de teléfono adecuado, básicamente debemos dirigirnos a la tienda en función de la marca que tengamos. Si tenemos Apple, optaremos por ICloud, mientras que si tenemos Android lo haremos por Google Play. Una vez estemos allí buscaremos la aplicación deseada y la descargaremos en la memoria de nuestro teléfono. Es recomendable dejar espacio libre para que el funcionamiento de las aplicaciones sea el correcto y no pueda bloquearse bajando el nivel de nuestras vivencias con estas aplicaciones. Una vez la hayamos descargado, la deberemos instalar y ya la tendremos disponible. Lo más normal es que nos pida registrarnos, algo que podemos hacer ya sea mediante la cuenta a una de nuestras redes sociales como Facebook, entre otras, o mediante un correo electrónico que puede ser Hotmail o Gmail.

Una vez tengamos las aplicaciones instaladas, vamos a acabar de conocer algunos tipos de apps más para completar nuestro top10 particular de este tipo de aplicaciones de mascotas virtuales. Siguiendo con la línea que habíamos mencionado anteriormente, Littlest Pet Shop ofrece a todos los usuarios que se descargan esta aplicación hasta 150 mascotas completamente diferentes. Solo está disponible para Android, y como comentábamos antes, además de alimentar y cuidar a la mascota nuestro objetivo será levantar un imperio que permita que numerosas mascotas acudan a nosotros. Obviamente, si pagamos complementos podremos progresar a un mejor ritmo y conseguir mayores beneficios en un corto espacio de tiempo. El continente asiático es uno de los más aficionados a las mascotas virtuales. Tamagochi surgió en Asia y en Japón, uno de los más favorecidos por excelencia, cuenta con una fantástica aplicación como es Kawaii Pet Megu. Solo está disponible en Iphone pero algunas de sus particularidades son las posibilidades de mejorar nuestra cuenta si pagamos algo de dinero en los complementos y la opción de sincronizarlo con alguna de nuestras cuentas de redes sociales como es Twitter. Sin duda, podemos conectar con nuestra comunidad mientras seguimos cuidando mascotas virtuales. Los datos proporcionados por los creadores de esta aplicación son, sin ninguna duda, realmente abismales con numerosas horas consumidas por parte de usuarios nipones con esta aplicación virtual.

Con el tiempo han ido aparecido otras aplicaciones de mascotas virtuales mucho más originales, llevando las películas de ciencia ficción a ser las protagonistas de este tipo de aplicaciones. Sí, como lo lees. En Furdiburb tienes la ocasión de cuidar a un bebé totalmente extraterrestre que vive en un planeta fuera de la Tierra. Además, tiene un contexto detrás de todo ello. La historia nos sitúa en un bebé abandonado que ha perdido a sus padres y que nosotros deberemos cuidar y preparar para que pueda volver algún día a su casa real. Sin embargo, además de extraterrestres y personas también podemos incluir a los animales con la descarga de la aplicación MyHorse. Muchos pueden pensar que la idea con este tipo de aplicación virtual no es la de seguir la filosofía anterior. Tener un caballo que hay que alimentar, cuidar y hacerlo crecer correctamente. Podría parecerlo sino fuera por la diferencia que no es un caballo cualquiera, sino que nuestro objetivo es cuidar a un caballo que se prepara para competir y ganar carreras de equitación. Está disponible para Android y desde los creadores de la aplicación ya avisan que está pensando para los niños con unos gráficos realmente trabajados. Finalizamos nuestro top10 de aplicaciones de mascotas virtuales con Tiny Monsters. Al igual que en la de los extraterrestres, en este caso tenemos el deber de cuidar a pequeños monstruos que deben crecer y hacerse mayores. Además, la comida también hay que trabajarla. Se alimentarán de unas plantas curiosas que deberemos plantar y preparar la cosecha para poder alimentarlos correctamente. Sin duda, apostar por las mascotas virtuales nos permite explorar un mundo completamente diferente al de las mascotas reales.

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