Son unos mamíferos muy especiales y cuentan con un sistema digestivo que requiere mucho cuidado, pues no acepta la comida en grandes proporciones, pues solo es capaz de procesar de manera correcta las pequeñas cantidades.

Aspectos que no pasan desapercibidos en ellos con:

  1. El tipo de raza: a la que pertenecen
  2. El peso: si tienen obesidad o su forma física es la adecuada.
  3. La altura: si son recién nacidos, jóvenes o adultos.
  4. La edad.

Esto se vigila mucho ya que hay una especie de medidas de comida adecuadas para cada momento de su vida, siempre ligada a cada una de esas características.

Alimentación de los caballos salvajes y domésticos:

El agua:

Esta se le debe de dar siempre en óptimo estado a poder ser libre de cloro, procurando cambiársela cada cierto tiempo, pues la deben de beber siempre limpia sin nada que la contamine, sobretodo ha de estar preferiblemente fresca, el agua caliente no les gusta.

La hierba:

Es el producto que estos equinos más consumen por naturaleza, les encanta la hierba fresca, suelen contar con mucha cantidad de esta allá en donde habitan, por lo que no les supone un arduo trabajo el encontrarla. Además, contiene una serie de componentes altamente nutritivos, que le aportan al caballo una buena y dura dentadura gracias a las cantidades de sílice que posee. Las ventajas del caballo que vive con total libertad es que él sabe a la perfección la medida y el momento en el que tiene que comer y sobre todo la cantidad, que, en este caso en bastante reducida, y cuando abusan comiendo demasiada hierba, les sienta realmente mal.

Granos

Aquellos tipos de grano que pasan por demasiados procesos industriales y están alterados y manipulados, como son el caso de los de trigo, no se deben usar en ningún caso como alimento para los caballos. Tampoco se debe abusar en la cantidad que se les pone para comer, pues demasiada cantidad de este tipo de grano daña su estómago de manera brutal, provocándole dolores. Solamente el de maíz es el que más se recomienda darles, pues no cuenta con efectos adversos dentro de su organismo, el caballo lo asimila bien

El heno:

 

Suele usarse como sustitutivo de la hierba, sobre todo en las zonas donde está no prolifera, es escasa, o el terreno cuenta con malas condiciones y está seca. Sin embargo, este alimento no es nada fácil de encontrar, a pesar de ser un muy buen alimento. En el caso en el que sea imposible dar con bolsas de heno, hay que tener bien controlado al caballo, para que no le falte en ningún momento los aportes vitamínicos que la hierba le aporta o en este caso el heno, por eso se pueden comprar algún que otro suplemento que le mantenga correctamente nutrido.

Cócteles de concentrado

Estos se caracterizan por que suelen mezclar diferentes alimentos, para que juntos formen un buen combinado de ingredientes que puedan aportar al mamífero aquellos nutrientes que su cuerpo necesita para rendir y estar en plena forma. En esa mezcla pueden aparecer desde extractos de ciertas hortalizas como son la remolacha, las zanahorias crudas, el salvado, maíz, avena o lino todos ellos suman un gran aporte de minerales y diferentes vitaminas. Estos concentrados se le dan al caballo para compensar la falta de otros alimentos que quizá en ese momento no existen o no se puede disponer de ellos. Este tipo de comida es muy energética tanto para las hembras como para los machos incluso para los pequeños potros que aún siguen mamando.

Sales  

Hay quien las incluye en el concentrado, pero se suelen dar a parte sobre todo si la estación es veraniega y es elevado el calor, pues es un muy buen alimento para su dieta. En las épocas en las que más refresca el tiempo no se suele usar tanto, y se sustituye por comida normal. Se les puede dar a modo de compensa en pequeños bloques, como un regalo, o para saciar un antojo que el caballo tenga en ese momento. Además, suele aparecer junto con minerales ambos mezclados.

De manera excepcional se les pueden dar algunos alimentos que les encantan pero que sin embargo no son demasiado adecuados a su dieta como es el caso de las manzanas verdes, los plátanos maduros, las frambuesas o el melocotón, algunas hortalizas o verduras del tipo de la calabaza, el tomate. Otros alimentos de diferente composición como los huevos cocidos o productos cárnicos como pueden ser las salchichas. Todo en contadas ocasiones pues hay que recordar que sobre todo son animales herbívoros y su flora se mantiene sana de esa manera.

Hay otros productos alimenticios que en ningún caso deben consumir, como puede ser el grano de arroz blanco, el césped que sea salvaje, ningún tipo de salvado que le haga daño.

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