Qué comen los cocodrilos

El reptil de grandes dimensiones de cuerpo robusto y duro, cuenta como mucha astucia, pues a pesar de mostrarse tranquilo y soler caminar lento, es solo una estrategia que utiliza para engañar a sus víctimas, mientras se va acercando a ellas lo hace de manera pasiva, hasta que las tiene cerca y acelera su ritmo hasta capturarlas.Se le llama oportunista porque dependiendo del momento y del lugar en el que se encuentre prefiere comer unas cosas u otras, por lo que su alimentación es muy variada.

Los expertos en este tipo de animales aseguran que cada semana, pueden llegar a ingerir entre un 5% y un 25% del peso corporal que tienen. No les importa el tamaño de su presa, pequeña o grande, llegando a ser en ocasiones mayor que su propio tamaño.

Cuando permanecen sumergidos en el agua, utilizan el momento en que cualquier animal se acerca para beber y no se da cuenta de su presencia para abalanzarse sobre él y capturarlo, lo mismo pasa con los que intentan atravesar el lago o el río para llegar a la otra punta donde hay tierra y por el camino desaparecen devorados por ellos.

En particular es dentro del agua donde saben moverse con mayor rapidez por lo que es el lugar donde pasan la mayor parte del tiempo, aunque también suelen salir a la superficie y descansar en la tierra, por ese  motivo el lago o rio donde viven suele ser su lugar preferido para la caza. Pero no todo es tan fácil y sencillo para ellos, pues cuando están en tierra, se encuentran con muchos animales que les conocen bien y saben medir sus movimientos, por lo que logran zafarse de sus garras.

Otra de las maneras que tienen de desaparecer a ojos del resto de animales, es mezclándose con el barro y tapando su cuerpo entero con él, ahí se pueden pasar horas solo vigilando y esperando a que alguien se les cruce, para así convertirlo en su alimento. No tienen ninguna piedad, y son muy agresivos, se abalanzan con rapidez pudiendo llegar a lanzar al agua a su presa, ahogarla y después comérsela sin ningún tipo de problema.

Su alimentación va variando conforme a su edad, cuando son pequeños comen animales más pequeños por ejemplo de los ríos como son las ranas, los insectos o los caracoles, incluso los cangrejos. Su dieta según van creciendo se amplia y es más variada, ellos por naturaleza son carnívoros y comen vertebrados, por lo que no faltan las aves, los peces, mamíferos, incluso otros reptiles. Se adaptan muy bien al medio por lo que sí no tienen cerca el tipo de alimento que suelen comer, pueden optar por los crustáceos y algunos moluscos, aunque no formen parte de su dieta habitual.

Lo sorprendente es que no tienen miramientos ni siquiera con los de su propia especie, como si pasa en otros grupos o manadas de animales, ya que no tienen problema en invadir los nidos y comerse sin remordimientos a las crías recién nacidas.

Datos curiosos:

A pesar de tener una mandíbula muy fuerte y contar con numerosos y afilados dientes no poseen la capacidad para poder masticas aquello que capturan, así que su trabajo en cuanto a eso se limita en cortar al animal capturado, moverlo y sacudirlo, hasta que lo van convirtiendo en pequeños pedazos con la ayuda de sus dientes. Si esta tarea les resulta demasiado pesada y no logran su objetivo, los arrastran y los llevan hacia el interior del agua, pues allí los cuerpos y la carne se vuelve más blanda y suave y pueden desgarrarlos con mayor facilidad.

Un dato muy curioso que los hace particulares a la vez que raros, es que también comen piedras, grandes piedras, y lo hacen con toda la intención del mundo, ya que saben que esto es una buena acción para su organismo y que su sistema digestivo lo necesita para mantenerse sano y equilibrado, además les sirven para prensar o comprimir los alimentos previos que han comido y así  su cuerpo pueda aprovechar mejor sus nutrientes.

Aunque son reptiles grandes no comen de manera excesiva ni diaria, de hecho, pueden pasar hasta siete días sin llevarse nada a la boca, aunque bien es cierto que siempre aprovechan las situaciones favorables que se les presentan, es decir, si tienen la suerte de que a lo largo de un mismo día se le cruzan varios animales y tiene la posibilidad de cazarlos lo hacen y se los comen, esto lo pueden hacer una o tres veces al día. Pero normalmente su caza no suele ser tan frecuente, ya que cuentan con un metabolismo cuya digestión es lenta.

Llama mucho la atención como este reptil es capaz de sobrevivir cuando ya es bastante viejo sin comer durante casi dos años, esto se debe a que saben almacenar y aprovechar de manera eficaz todo lo que ingiere, algo similar les ocurre al nacer, ya que deben de aguardar un tiempo exacto de cuatro meses para poder llevarse su primer bocado por primera vez.

A pesar de todo esto, si tienen épocas del año donde debido al clima , se alimentan mucho más que durante otras.

¿Te ha gustado?
1 usuario ha opinado y a un 100,00% le ha gustado.

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.