Son animales bastante tranquilos que llevan la paz por bandera y les gusta estar solos, sobre todo cuando ya son adultos y no están bajo el yugo de su madre que los cuida y los protege y siempre se mantiene cerca de ellos. Cuando alcanzan cierta edad son más independientes, se caracterizan por luchar por el territorio en el que viven, es decir, que, si alguien viene con intenciones de robárselo u ocupárselo, no dudan en empezar una pelea que siempre acaba causándoles heridas, debido a los mordiscos y los fuertes arañazos, hasta que uno se rinde y el otro gana.

Aunque pesan mucho, son bastante veloces y lo demuestran a la hora de perseguir a sus presas, así que aquel que crea que su forma física va a ser una desventaja, están muy equivocados.

Osos pardos y negros

Debido a sus grandes proporciones en cuanto a cuerpo y altura, necesitan comer bastante para poder saciar su hambre. Se les llama oportunistas ya que dependiendo del animal que se les presente, le ven como una oportunidad para ser su alimento y no dudan en ir a por él. Cabe destacar que comen tanto carne como plantas, pero también les gustan mucho las frutas o algunos frutos son secos del tipo de las nueces o almendras. Dependiendo de la estación ellos ya saben qué tipo de frutos son los que se van a encontrar por el suelo y por los árboles, les es indiferente el tamaño que tengas todos les sirven como comida. Pueden rebuscar muchos hasta dar con lo que buscan, pero si no tienen suerte se habitúan a aquellos animales con los que se puedan topar.

De los árboles se comen y aprovechan todo desde su corteza hasta sus hojas, incluso si en su interior se encuentran con pequeños bichitos que caminan sobre él, como pueden ser las termitas, o las diferentes clases de hormigas tanto negras como las rojas, todas les sirven para su dieta.

Otros de los animales que les gusta ingerir son los ratones o los animales pequeños, aunque son capaces de comerse a otros que tengan una altura y unas proporciones parecidas a las suyas, como es el caso de grandes ciervos o alces, por las montañas rocosas.

Son animales a los que el dulce les atrae, y no evitan darse caprichos si encuentran caña de azúcar, algún panel de abejas del que extraen y aprovechan su miel, o grandes cantidades de ñame.

En las épocas donde las presas escasean y no tienen a su alcance alimento, como suelen ser aquellas donde el clima caluroso está más presente, suelen aprovecharse de la grasa de animales que han podido ingerir en situaciones previas y que les sirven para mantenerse vivos, además como forma para poder subsistir mientras llevan a cabo sus periodos de hibernación en los que prácticamente se pueden llevar algún bocado a la boca.

Por su parte los de color negro que suelen vivir en zonas próximas al agua como pueden ser algún río o lago, saben que su comida se encuentra en el interior de estos y nadan en sus profundidades sin que su tamaño sea un problema para poder alcanzar, salmones o truchas, valiéndose de sus largas y fuertes garras que usan casi como puñales.

Osos polares

Son mamíferos que se adecuan a las circunstancias que viven y el ambiente que les rodea, por lo que tienen una buena capacidad para adaptarse a diferentes tipos de comida. En este caso debido a que viven en un hábitat de muy bajas temperaturas, rodeados de hielo y de agua, no les queda más remedio que tener como alimentos otros animales que viven cerca.

Uno de los animales que se convierte en su presa principal, es la foca, cuando son más pequeños suelen comerse solo algunas de las partes de esta como son la grasa y la piel, pero según van cumpliendo años y haciéndose más adultos aprovechan todo de ella.

Si no tienen la suerte de encontrar ninguna foca ese día, se pueden dedicar a cazar desde belugas, cualquier tipo de pez independientemente de su tamaño, algún ave que sobrevuele el lugar, moluscos o crustáceos en las profundidades. Incluso pueden comer carne que está en estado de descomposición, sobre todo cuando es invierno, pues al llegar el verano optan por buscar vegetales ya que su instinto les impulsa a ello.

Se dan numerosos casos en los que se llegan a comer a otros osos, sobre todo los machos, lo utilizan como un método de supervivencia si no encuentran otro bocado del que poder disfrutar.

Como dato a destacar aquellos que viven en zonas de hielo, saben bien que no deben de beber ese tipo de agua porque contiene mucha acidez y posee altas cuotas de salazón, por lo que cuando cazan se beben la sangre y de ahí extraen la parte de agua que necesitan para sobrevivir.

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