El mundo acuático es sin dudas muy interesante, por lo que seguramente encontrarás los peces y su reproducción muy amenos. Sin embargo, la reproducción de los peces puede llegar a ser algo compleja; por eso, debes asegurarte de informarte muchísimo antes de empezar a poner manos a la obra.

Si estás aquí porque quieres empezar tu propio acuario, debes saber que no eres el único. La piscicultura o acuicultura es una práctica que, además de importante, está en constante crecimiento. No tengas miedo de explorar este sendero, que seguro te hará muy feliz.

Y, ya que todos los días se aprende algo nuevo, el día de hoy aprenderás cómo es la reproducción de los peces. También a como dar los primeros pasos en este nuevo rumbo, además de otras cosas interesantes. ¡Ponte cómodo, y empecemos!

Características sexuales de los peces

los peces

Al igual que los humanos, los peces son animales dioicos, lo que significa que se dividen entre machos y hembras. A pesar de esto, hay casos en los que posterior a la reproducción, uno de los participantes cambia de sexo; esto es conocido como hermafroditismo sucesivo, donde tanto una hembra puede pasar a ser macho, como viceversa. A pesar de que casi siempre son ovíparos, también pueden ser vivíparos u ovovivíparos.

Asimismo, la mayoría de las especies no poseen ningún tipo de órgano copulador. Gracias a esto, la reproducción en estos casos es una fecundación externa. Esto, claro, puede variar. Sigue leyendo para saber como se da el proceso de reproducción de los peces y como puede variar según la especie.

Instrucciones para se reproducen los peces

Como te decíamos más arriba, existen tres tipos fundamentales de reproducción en los peces: ovíparos, vivíparos y ovovivíparos. Pero a pesar de que son procesos diferentes, siguen unas cuántas reglas generales.

La reproducción de los peces está sujeto a ciertos intervalos de tiempo que se denominan épocas de cría. Estos pueden suceder una o más veces por mes, cada año, etcétera, dependiendo de la especie.

Características de los peces

Primeramente, hay una vasta variedad de factores externos que afectan en el proceso de reproducción. Entre esos están la temperatura, el nivel de oxígeno del agua, la luz que llega del exterior, entre otros. El tiempo de incubación depende tanto de la temperatura como de la especie; cada una tiene un periodo determinado de incubación, pero una temperatura mayor hará que el huevo necesite más tiempo de desarrollo.

El oxígeno en el agua, por otra parte, es un factor clave para el bienestar de los huevos incubados. En caso de descender el nivel de oxígeno, los huevos corren peligro de no eclosionarse, siendo que el desarrollo se ralentiza. A raíz de esto, algunas especies han perfeccionado técnicas para proteger a sus huevos de los problemas de oxígeno; construyen (casi siempre el macho) nidos de burbujas, como el Pez Beta o los Guramis.

Es común ver entre las especies una serie de procesos migratorios cuando su época de cría se avecina. Sincronizan así su reproducción y van a lugares más profundos para poder pasar su época cómodamente. Especies como el pargo o el bagre pueden recorrer desde unos pocos metros hasta miles de kilómetros. Asimismo, pueden viajar en grupo, en pareja, o en solitario hasta encontrar a su match perfecto.

Se han visto casos en los que en medio de estas migraciones las especies han sido amenazadas por pescadores. Esto pone en gran peligro a la conservación de algunas de las familias de peces y su persistencia.

Una vez terminado el proceso reproductivo, vuelven a la seguridad de su arrecife o lugar natural, a esperar a la próxima época de cría y empezar de nuevo todo el patrón

Ahora, hablemos de los peces con reproducción ovípara. En este tipo de reproducción, la hembra pone una cantidad de huevos. Posteriormente, estos huevos son fecundados por el macho, cuyo esperma se dispersa en el agua. Si el pez es desovador demersal, los huevos se adherirán al fondo, pues estos son más densos que el agua. En caso contrario, los peces desovadores pelágicos dejarán que sus huevos se dispersen en función a la corriente marina.

Es común ver entre los desovadores demersales un desarrollo embrionario mucho más completo y alargado. Esto debido a que sus huevos suelen ser más grandes y poseer más contenido nutricional que los de desovadores pelágicos. Un ejemplo de este tipo de pez puede ser el pez Damisela, de la familia Pomacentridae.

Algunas de estas madres continúan criando a sus crías hasta enseñarlos a nadar. Otras, al contrario, los abandonan desde el momento de la fecundación o luego de la eclosión.

La reproducción de los peces ovovivíparos, por su parte, sí que lleva un órgano copulador, el del macho, llamado gonopodio; con este órgano el macho introduce los espermatozoides en la cavidad ovárica de la hembra. La fecundación es interna y la hembra lleva a los huevos en su vientre durante todo el desarrollo, hasta el momento de eclosión.

Aunque la fertilización es interna, la nutrición del embrión depende del vitelo del huevo, no de la madre. Aun así, la madre conserva el esperma y por ende puede producir varias tandas más sin la presencia del padre. La familia Poecilidae y Scorpaenidae posee representantes de este tipo de reproducción tanto en agua salada como dulce.

Por último, está la reproducción de los peces vivíparos. Este es también un proceso de fecundación interna; el macho introduce los espermatozoides a la hembra a través de aletas modificadas en forma de órgano copulador.

En este tipo de reproducción, las hembras paren a sus crías, que de hecho nacen siendo capaces de nadar y estando completamente formados. Además, una característica de esta estrategia reproductiva es la gran dependencia madre-embrión que hay. El embrión depende totalmente de su madre en cuanto a la nutrición, excreción y respiración se refiere.

Si te preguntas acerca de su representación, más de 13 familias de peces utiliza este tipo de reproducción. Esto se traduce a más de 520 especies, entre las cuales destacan el tiburón y la raya. Todos nos hemos preguntado alguna vez como nacen los tiburones, pues bien, esta es la respuesta.

¿Que necesitas para se reproducen los peces?

  • Conocer la época de cría según la especie.
  • Temperatura y acidez adecuada del agua.
  • Sana alimentación.
  • Constante vigilancia.
  • Un criadero de peces.

Consejos para se reproducen los peces

A pesar de que la reproducción de peces en cautiverio puede tener su complejidad, no debes asustarte. Todo se trata de practicar, informarte y agarrarle el truco, y verás que pronto serás todo un experto. Te dejamos aquí algunos consejos para que tu camino en la acuicultura sea mucho más fácil. La reproducción de peces en cautiverio nunca ha sido tan fácil.

  1. Infórmate sobre el tipo de pez al que quieres reproducir. Debes tener muy en cuenta que cada tipo de pez es diferente y tiene actitudes y cortejos variados.
  2. El pez Betta, por ejemplo, es un pez muy comercial y por eso quizá quieras empezar con él. Sin embargo, este es un pez sumamente agresivo.
  3. Por ello, la mejor manera de reproducirlo es manteniendo al macho solo en una alberca y meter a la hembra en un recipiente aislado; sólo para que sirva como estimulación. Esto hará que el macho forme un nido de espuma, la hembra soltará los huevos, y debes retirarla inmediatamente.
  4. Una vez nazcan las larvas, debes llevarlas a su propio acuario, o el padre podría comérselas.
  5. Otros peces menos agresivos presentarán variaciones en el proceso. Aquí es donde radica la importancia de que te informes muy bien acerca de las especies que desees reproducir.
  6. Elige especies fáciles al principio. Algunas especies de peces son de más fácil reproducción que otras. Si optas por ellas, puedes comprar grupos de 6 u 8 peces para que se reproduzcan en grupo. Tus probabilidades de éxito aumentarán de esta manera.
  7. Averigua la dieta tanto de los peces como de los alevines. Aunque suene a obviedad, vale la pena decirlo: no todos los peces comen lo mismo. Algunos necesitan cultivos de infusorios, otros necesitan artemia (camarones recién eclosionados). Hay una lista de opciones mucho más larga de lo que crees. Asegúrate de que conoces bien su dieta para que no corras el riesgo de que mueran.
  8. Que los alimentes bien no significa que los sobrealimentes. Los alevines, por ejemplo, necesitan comida constante, pero en pequeñas cantidades. Recuerda: la sobrealimentación es tan mala como la desnutrición.
  9. Asesórate acerca de los hábitos reproductivos de tu pez. Más arriba te comentamos las diferentes formas en que un pez puede reproducirse. Sabes ahora que hay tres tipos de patrones reproductivos, averigua a cuál grupo pertenece tu pez. ¡Hazlo desde el principio! Así te evitas accidentes, ¡o posibles escenarios caníbales!
  10. Como te dijimos antes, hay peces que deben separarse inmediatamente después del proceso de apareamiento. En otros casos, es sumamente importante que permanezcan juntos, incluso luego de que los alevines nacen. Hay incluso casos en las que sólo el padre debe quedarse con ellos, o la madre. No debes pasar ese tipo de detalles por alto.
  11. Genera las condiciones necesarias. No puedes reproducir y criar peces en vasos de vidrio y alimentándolos con pan seco. Tomate en serio esto e infórmate acerca de los tanques que debes comprar, los químicos necesarios para la limpieza, etcétera. Recuerda que arriba mencionamos el impacto que tienen la temperatura y el oxígeno en la incubación; cosa que debes tener en mente.
  12. Como en cualquier ciencia, lo ideal es que siempre te mantengas informado, y tu éxito será inevitable. Ante todo, disfruta lo que haces y encuentra la diversión en el asunto.

 

los peces

Los peces son sumamente interesantes. ¿Sabías que fueron los primeros vertebrados que aparecieron sobre la tierra? Esa es una de las tantas razones por las que son animales súper geniales, ¡así que dales toda la atención que se merecen!

 

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