Tu perro seguro que se ha convertido en un miembro más de la familia, y por tanto te preocupa su bienestar y felicidad, por lo que también debes prestarle atención por si presenta algún tipo de enfermedad o dolencia y poder curarlo cuanto antes para que deje de sufrir.

La conjuntivitis es una de esas enfermedades que puede afectar a nuestro querido compañero y que es preciso cuidar, porque es muy contagiosa y molesta.

Si deseas saber cómo tratar la conjuntivitis en un perro continúa leyendo este artículo de doncomos.com donde vamos a mostrarte todo lo que necesitas saber al respecto de la conjuntivitis en los perros.

Qué es la conjuntivitis y sus causas

La conjuntivitis se considera una afección que hace que la membrana mucosa que rodea la parte interna de los párpados de los ojos se inflame. A parte de la inflamación esta afección también puede incluir una infección.

Entre las causas de la conjuntivitis en los perros pueden deberse a dos principales causas: o ser un problema concreto en los ojos o en cambio como síntoma de otra enfermedad.

En el caso de que la conjuntivitis sea causada por un problema determinado, la conjuntivitis se debe a una enfermedad relacionada con el ojo. Estas pueden deberse a alergias, a que le ha entrado algún tipo de cuerpo externo en el ojo, como por ejemplo le haya caído en el ojo alguna pequeñita piedra, alguna planta, etc mientras esté jugando, o por algún otro motivo, y también por la sequedad ocular, porque el ojo se le haya infectado por alguna otra razón o incluso porque nuestro perro presenta algún tipo de malformación en los párpados, en las pestañas o incluso que tenga úlceras.

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Por otro lado encontramos la conjuntivitis como síntoma de otra enfermedad, en este caso puede ser un síntoma de alguna enfermedad más grave, como pueden ser la hepatitis o el conocido moquillo.

No importa cuál sea la causa que le provoca a tu perro la conjuntivitis, lo cierto es que es una dolencia bastante molesta para nuestro amigo, pero también suele ser fácil de detectar, ya que los síntomas más característicos son la rojez, la inflamación y más lágrimas de lo que se acostumbra en uno o dos ojos.

En principio se puede decir que si los síntomas aparecen únicamente en uno de los ojos, la causa de la conjuntivitis más probable sea por el contacto de algo con el ojo, o que le haya pasado algo determinado en ese preciso ojo. Por ejemplo que jugando se haya dado con su hueso, que se la haya metido tierra, hierba, et. En cambio, si la conjuntivitis la notamos en los dos ojos, entonces lo más normal es que haya alguna otra causa que deba ser tratado de forma más específica.

Los síntomas generales más comunes que pueden mostrar que tu perro tiene conjuntivitis son: que a tu perro le cueste abrir el ojo o los ojos; los ojos pueden adquirir un color rojizo; también puede que tu perro se oculte de la luz, denotando que esta le molesta; por otro lado otro síntoma de que haya conjuntivitis puede ser que tu perro lagrimee excesivamente, es decir, que suelte lágrimas de forma anormal (en estos debes tener especial cuidado, porque a tu perro le puede picar mucho, y tenderá a rascarse con sus patitas, por lo que puede hacerse más daño con las uñas); por último, otro rasgo especialmente característico de la conjuntivitis son las secreciones de color amarillo o verdoso y que parecen pus saliéndole de los ojos (la aparición de este síntoma significa que la conjuntivitis se encuentra en un estado grave, o que la conjuntivitis es síntoma de otra enfermedad, como el que ya dijimos, el moquillo).

Como en otros tipos de enfermedades en este caso también podemos encontrar perros que sean más propensos a padecer conjuntivitis que otros, una de las principales causas es debido a motivos hereditarios o por razones genéticas que tienen que ver con la propia raza. Las razas que son más propensas a sufrir continuas conjuntivitis son el caniche y el cocker, y la prevención en este caso consistirá en hacerle un análisis, y aun así tu perrito va a necesitar de muchos cuidados específicos de sus ojitos a lo largo de toda su vida. Por otro lado encontramos al carlino y al pequinés, los cuales son dos tipos de perros que también son propensos a sufrir conjuntivitis debido a razones genéticas, en estos casos por la forma de sus cráneos, la cual hace que estos animales se encuentren más expuestos a los cambios ambientales, y a todo aquello que le rodea. Por ejemplo, si se ponen a jugar en un campo y a olfatearlo todo, corren mucho más peligro de coger una conjuntivitis por el contacto de sus ojos con la hierba que otros tipos de perros. Por eso también se debe tener especial cuidado con los ojitos de estos perros y si es preciso, tu veterinario puede explicarte cómo le puedes limpiar los ojos todos los días de forma segura.

Cómo se puede prevenir y tratar la conjuntivitis en un perro

Si deseas prevenir al máximo la aparición de conjuntivitis, o de inflamaciones, e incluso de infecciones  puedes empezar a establecer una buena rutina de limpieza ocular, es decir, todos los días puedes limpiarle los ojos como te indique tu veterinario. Otro factor importante en la prevención es la alimentación, muchas veces le damos a nuestro perro el pienso más barato, sin pensar que quizás estos no le aporten todos los nutrientes que nuestro querido compañero necesita, por tanto, debemos fijarnos en qué piensos compramos, si son los más adecuados para nuestro tipo de perro y edad y si le va a aportar todos los nutrientes necesarios que garanticen plena salud y que esté fuerte por dentro y por fuera. Por último, a modo de prevención, deberías cortarle el flequillo a tu perro si este lo tiene muy largo o le llega a los ojos, porque este pelo acumula polvo y suciedad en general y es mucho más fácil que todo esto le llegue al ojo de tu perro.

Si ya no hay más remedio y tu perro ya está sufriendo conjuntivitis recuerda que siempre debes seguir las recomendaciones y tratamientos que te ha expuesto el veterinario, tanto en el tratamiento tópico que te haya recetado, como en la forma de aplicarlo y duración, por lo general, se suele recetar algún tipo de antibiótico tópico para poder reducir la inflamación del ojo. No obstante debemos señalar que la limpieza es un factor fundamental, y puedes lavar varias veces a lo largo del día los ojos de tu perro con gasas estériles y suero fisiológico.

Además, si la conjuntivitis es muy grave y tu perro no para de rascarse y tocarse los ojos, el veterinario podría recomendar el uso de un collar isabelino o una campana para impedírselo.

Las enfermedades de los perros, así como la conjuntivitis deben tomarse muy enserio, y ahora que sabes cómo tratar la conjuntivitis en un perro recuerda que debes acudir a tu veterinario para que le administre el tratamiento más adecuado y se recupere cuanto antes y deje de agravársele el problema, las molestias y el dolor.

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